Gestión del caballo de salto: protección de las articulaciones en la recepción
Si somos sinceros, para quienes hacemos salto no hay sensación más bonita que encontrar el ritmo perfecto en la pista. La aproximación, el cálculo de la distancia, la batida... y luego ese momento de ingravidez sobre el obstáculo. Pero justo en el instante en que los cascos vuelven a tocar la arena, a veces se me encoge un poco el corazón. No por miedo, sino por respeto a la física.
Todos sabemos las enormes fuerzas que actúan sobre las extremidades del caballo en la recepción tras un oxer alto o un salto vertical. Un peso equivalente a varias veces su propio cuerpo recae durante una fracción de segundo sobre los tendones, los ligamentos y las articulaciones. Mi castrado, Calle, es un auténtico luchador en la pista y siempre da el 100 %. Por eso mismo, considero que mi principal deber es optimizar su cuidado para que pueda hacer este trabajo el mayor tiempo posible y con la mejor salud. Por tanto, para mí la protección de las articulaciones no es una cuestión de «si debo hacerlo», sino de «cómo hacerlo».
La lucha diaria con el comedero
Durante mucho tiempo me comí bastante la cabeza. Sabía que Calle necesitaba apoyo, especialmente en la temporada de competiciones. Invertí muchísimo dinero en diversos polvos y suplementos líquidos para las articulaciones. Los botes tenían un aspecto superprofesional en el armario de la cuadra, pero la realidad en el comedero era decepcionante.
Calle es extremadamente quisquilloso con los suplementos alimenticios. ¿Polvos? Ni hablar. Daba igual lo bien que los mezclara con el pienso, él se dedicaba a separar meticulosamente los pellets y el muesli. Al final, el caro polvillo se quedaba en el fondo del comedero como un resto polvoriento. Empecé a machacar plátanos para esconder el producto dentro, pero con un éxito más bien moderado, porque llegaba un punto en el que se olía la tostada (o, mejor dicho, el concentrado de mejillón) a tres metros de distancia. Mezclarlo con el mash tampoco funcionaba demasiado bien; a menudo dejaba la sobra sin tocar.
Era desesperante: ¿de qué sirve el mejor producto con los ingredientes más fantásticos si acaba por no entrar en el caballo?
El descubrimiento: nuvallo move Snacks
Hace unos meses estuve hablando con una compañera de cuadra cuya yegua también compite en salto. Le hablé de mi «dilema con los polvos» y, con una sonrisa, me puso una bolsa en la mano: nuvallo move Snacks.
Al principio me mostré escéptica. «¿Otro premio más?», pensé. Pero ella me corrigió de inmediato: no son los típicos dados de recompensa, sino un funcional snack para las articulaciones. El gran acierto es el formato. nuvallo ha conseguido prensar nutrientes para las articulaciones en altas dosis en forma de un snack muy apetecible.
Por qué este concepto nos funciona
Lo mejor de todo es que a Calle le encantan. Ya no tengo que esconder nada, ni hacer mezclas, ni sacrificar más plátanos. Simplemente le doy su ración diaria de 6 snacks (que son unos 30 g para su peso de casi 600 kg) directamente de la mano. Normalmente lo hago con toda la tranquilidad del mundo después de montar, mientras le quito la montura. Para él es una recompensa por el duro trabajo, y para mí es la certeza de que los principios activos realmente llegan a su organismo.
¿Qué contienen? Por cada ración diaria recibe exactamente lo que siempre he querido darle:
- 1.500 mg de glucosamina y 2.550 mg de colágeno para el cartílago y la estabilidad.
- 2.250 mg de MSM, algo que resulta especialmente importante para la regeneración de los tendones tras el esfuerzo.
- 150 mg de ácido hialurónico para el líquido sinovial.
Además, la base de los snacks está compuesta de torta de lino, salvado de arroz y semillas de lino, por lo que no contiene ni trigo ni maíz, y tampoco azúcares añadidos. Esto también me deja la conciencia mucho más tranquila, ya que Calle tiene un estómago bastante sensible.
El resultado: soltura en la pista y seguridad en la competición
Llevo dándole de forma constante los nuvallo move Snacks desde hace unas 10 semanas. Por supuesto, no se pueden esperar milagros de la noche a la mañana: los nutrientes para las articulaciones necesitan tiempo para acumularse en el organismo. La propia marca nuvallo indica que deben administrarse durante al menos 8 a 12 semanas.
Pero tengo que decir que mis observaciones me hacen ser muy optimista. Ya a las 6 semanas tuve la sensación subjetiva de que Calle calentaba y se soltaba más rápido. Antes solíamos necesitar una fase muy larga de paso y trote hasta que lograba relajar de verdad el dorso y hacer movimientos fluidos. Ahora por las mañanas parece menos rígido y, tras un entrenamiento intenso de salto el día anterior, sale del box más motivado.
Es difícil expresarlo con palabras, pero simplemente se le ve con más ganas de moverse. Tiene mejor suspensión y amortiguación. Para mí, como amazona, esto supone una enorme ganancia en la calidad de la monta.
Un punto absolutamente decisivo para quienes competimos: los nuvallo move Snacks son conformes a la normativa ADMR. Esto significa que puedo seguir dándoselos sin problema durante la temporada de competiciones, sin tener que preocuparme por un posible positivo en un control de dopaje ni por los periodos de carencia. Especialmente con los productos que contienen MSM esto suele ser una zona gris, pero en este caso estoy sobre seguro.
Conclusión
Si tienes, al igual que yo, un caballo del que esperas un buen rendimiento, pero que tuerce el morro ante los suplementos en polvo, te recomiendo nuvallo move de todo corazón. A mí me quita el estrés diario a la hora de darle de comer y me aporta la tranquilidad de estar preparando a Calle de la mejor manera posible para el esfuerzo en la pista. Físicamente, la recepción tras el salto seguirá siendo un impacto tremendo, pero ahora sé que su cuerpo recibe el apoyo que necesita para amortiguarlo.